Memoria, canto y refugio: La respuesta coral frente a las heridas de nuestra tierra
Por Elssen Beatriz Lombó
Hay momentos en que la historia de un país se mide no por sus grietas, sino por la fuerza con la que su gente se sostiene de las manos. El reciente y devastador doble terremoto que sacudió Caracas y la costa de La Guaira, nos enfrenta, una vez más, a la fragilidad de lo material. Pero también nos recuerda por qué nos organizamos, por qué cantamos y por qué empeñamos la vida en registrar lo que fuimos y lo que somos.
Desde hace más de cinco años, a través del Proyecto Documental de CUSIB Global (ProDOC), hemos asumido la tarea de rescatar la memoria histórica del movimiento coral universitario de la Universidad Simón Bolívar. Lo que comenzó como una necesidad de reencontrarnos en medio de la distancia y el confinamiento, se convirtió en un esfuerzo sistemático por documentar cinco décadas de excelencia, disciplina y sensibilidad humana de la mano de maestros como Alberto Grau y María Guinand. Ese trabajo —reflejado en decenas de testimonios en video y en la reciente culminación del largometraje Alberto Grau: La forja coral de Venezuela— no es un simple ejercicio de nostalgia. Es una labor de salvaguarda patrimonial de la historia contemporánea de nuestro país; una prueba indeleble de lo que los venezolanos somos capaces de construir cuando la belleza y el rigor guían nuestros pasos.
El arte y la música no existen para evadir la realidad, sino para darle sentido y elevación a la condición humana. En los momentos más oscuros, cantar en coro nos enseñó una lección fundamental: nadie se salva solo. La armonía requiere escuchar al que está al lado, respirar juntos y sostener la nota cuando la voz del otro flaquea. Hoy, la realidad nos exige llevar esa misma afinación coral fuera del escenario.
USB Núcleo del Litoral, espacio de esperanza y primeros auxilios del alma
Tras el sismo del 24 de junio, las instalaciones de Camurí Grande resistieron de pie, pero su vocación cambió de rumbo de inmediato. El campus se transformó en un refugio vital para más de 650 personas —albergando a unas 256 familias damnificadas— que perdieron sus hogares en las comunidades aledañas.
Entre tiendas improvisadas, triaje médico y la distribución de alimentos, la música encontró su propio espacio como medicina de emergencia. Miembros de nuestra comunidad universitaria han impulsado dinámicas colectivas, pequeños talleres para los niños y espacios acústicos al aire libre. Como bien señalan los reportes internos de estas jornadas, el canto en grupo actúa como un bálsamo que devuelve por unos minutos la estructura y la paz que la tierra arrebató.

«Mientras en las aulas y espacios deportivos de Camurí Grande se intenta recomponer el día a día de las familias refugiadas, en los escenarios del mundo coralistas uesebistas cantan para que nadie olvide al Litoral. La música no puede levantar paredes de concreto, pero es el cimiento emocional sobre el cual nuestro país vuelve a ponerse en pie.»
Ave Fénix: destinada a renacer
El sentido profundo del nombre que Alberto Grau le dio a la Coral Ave Fénix, hoy dirigida por Albert Hernández, cobra hoy su relieve más conmovedor. El espacio habitual de ensayo en Novus Artis sufrió daños estructurales severos: grietas profundas, columnas comprometidas y señales de aplastamiento que amenazan con dejar el inmueble inhabilitado de manera total bajo una etiqueta de riesgo.
Ante la urgencia de rescatar mobiliario y partituras antes de perder el acceso definitivo —gracias al valioso apoyo de UNISPACE—, el coro demostró que su espíritu es inquebrantable. Para no detener la actividad, los ensayos se trasladarán temporalmente a un salón más ventilado en Las Palmas que uno de sus miembros ha puesto a la disposición temporalmente. En medio del dolor material y humano que deja el sismo, Ave Fénix avanza sin pausa, recordándonos que el motor del canto colectivo reside en el alma de sus integrantes y no en las cuatro paredes de un recinto.
Un llamado a la acción: ¡Podemos colaborar!
Tanto la coral Ave Fénix como el Valle de Camurí Grande, parajes donde tantas veces la música resonó entre el mar y la montaña, hoy nos duele y nos abraza al mismo tiempo.
Proteger a nuestra gente y respaldar las redes de auxilio es, en este instante, el acto más sublime de creación y fraternidad.
Documentar nuestro pasado nos dio la certeza de quiénes somos; actuar unísonos en el presente es lo que asegurará nuestro mañana. Invitamos a todos nuestros coralistas, amigos y aliados a mantener viva la solidaridad activa.


¿Cómo colaborar y conectar con la red de ayuda?
Para canalizar el apoyo al núcleo del Litoral, egresados y familias afectadas, ponemos a disposición los puntos de contacto oficiales:
- Asociación de Egresados de la Universidad Simón Bolívar (AEUSB Central):
- USB mantiene activo el censo de emergencia tras evento sísmico
- Web oficial: aeusb.org
- Correo institucional: info@aeusb.org / contacto@aeusb.org
Para cualquier apoyo a Ave Fénix pueden escribir directamente a su Junta Directiva en la persona de María Emilia Rial, correo mrialpinto@gmail.com.






«Unidos trabajemos por el hombre la ciencia, la conciencia y la verdad»
Ernesto Mayz Vallenilla
Fundador de la USB
“Nuestra salvación es la muerte, pero no ésta”
Franz Kafka
El Castillo